Please assign a menu to the primary menu location under MENU

miércoles, diciembre 13, 2017
Noticias

Esta mañana falleció Orlando, el habitante de calle

El hombre fuerte de los habitantes de calle en Manizales perdió su vitalidad. Un tumor maligno en cabeza, cara y cuello lo redujo a la cama y le hizo perder en el último mes hasta 20 kilos de peso.

Orlando Antonio Arenas Suaza, de 61 años de edad, desde los 5 vive en la calle. En su cambuche permaneció los últimos 9 días tendido en una montaña de colchones, sin fuerzas para comer y menos para hablar.

Por fortuna, dos ángeles guardianes no lo desampararon: Gustavo Betancur, quien lleva 25 años de labor social con habitantes de calle y Jerónimo, de 11 años de edad.

El martes pasado, a las 3:20 de la tarde, como todos los días llegaron hasta su rancho, ubicado en una ladera 30 metros abajo de la Avenida Alberto Mendoza, preocupados por su salud y abandono.

Le llevaron comida, pero Martha, la compañera de Orlando, les dijo: “él no come nada, eso es para los perros”.

Dada la insistencia de Gustavo y Jerónimo para que lo internaran de nuevo en un hospital, Carmenza Cardona Beltrán, profesional en desarrollo familiar y restitución de derechos de la UPV, le dijo a LA PATRIA que a Orlando lo hospitalizaron ayer en la Clínica de La Enea.

Atención

Cardona Beltrán manifestó que a Orlando le hicieron ayer el triaje y una glucometría. Además, un segundo médico lo examinó.

Esta es la segunda vez que lo hospitalizan, luego del 12 de julio, cuando Gustavo pidió apoyo de la UPV para trasladarlo al centro de salud de San Cayetano donde le prescribieron acetaminofén y difenhidramina.

De allí lo enviaron para Assbasalud de La Enea, donde lograron que Orlando se bañara, pero no permitió que le cortaran el cabello.

Gustavo Betancur contó que en La Enea permaneció 14 días. Recibió alimentos y le practicaron exámenes de orina y de sangre, pero como debían esperar la orden para una endoscopia y una biopsia lo llamaron para que fuera por él. “La enfermera jefe de la Clínica de La Enea, no recuerdo el nombre, me dijo que necesitaban la cama, era domingo y me quedaba imposible ir. Le dije que la UPV tenía un contrato para transportar a estos habitantes”.

Lo curioso, dijo Gustavo, es que le dijeron que a lo mejor eran familiares. “Somos una Fundación sin ánimo de lucro que nació hace 30 años para dar un alimento limpio y con amor a los habitantes de calle”.

La idea de Gustavo y Jerónimo es que a Orlando le brinden unas condiciones dignas de vida y que las salidas de la clínica no se vuelvan un ciclo sin fin.

Leave a Response