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Explota la tensión en el Centro Democrático

Al mejor estilo de la trama de una película de gánsters, asesinatos y conspiraciones se desarrolla por estos días una confrontación al interior del partido del expresidente Álvaro Uribe. Todos los miembros de la dirección del Centro Democrático están con los pelos de punta y no es para menos debido a las explosivas declaraciones de algunas de sus figuras más representativas.

Como ya es sabido, hace unos días en Bello (Antioquia), fue asesinado uno de los testigos clave en el proceso que la opinión pública conoce por el enfrentamiento entre el senador Iván Cepeda y el expresidente Álvaro Uribe, donde la corte suprema de justicia le dio la razón al representante del Polo Democrático y ordenó investigar al jefe del Uribismo en el caso de los falsos testigos.

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Areiza, además de tener información clave relacionada con la familia Uribe Vélez, era la piedra en el zapato del exgobernador Luis Alfredo Ramos ficha del Uribismo y quien hasta último momento estuvo en el ramillete de posibles candidatos a la presidencia por ese partido, hoy es el flamante jefe de debate de Iván Duque y justo se ve venir una ponencia en la que la Corte Suprema de Justicia pide una condena de 9 años de cárcel por parapolítica, él se sostiene en que no tienen pruebas para condenarlo. En todo caso, su cercanía a la campaña Uribista es una verdadera papa caliente.

A Ramos se le sindica de tener nexos con grupos paramilitares, razón por la cual ya estuvo recluido por tres años con medida de detención preventiva. En ese mismo proceso se le señala de haber participado en reuniones con los comandantes paramilitares conocidos con los alias de Ernesto Báez, el Tuso y el Alemán en 2005 en Bello, justo donde mataron Areiza y donde se habrían fraguado operaciones criminales.

Aquí vienen los campanazos de alerta en toda esta situación, ya que en la reciente columna del periodista Daniel Coronell, “La carta fatal”, se muestran como evidencias una serie de videos donde son mencionados entre otros el senador José Obdulio Gaviria y el controversial abogado Jaime Restrepo más conocido como “El Patriota”, uno miembro del Centro Democrático y otro muy cercano, y quienes según el difunto fueron quienes lo presionaron para cambiar su versión de los hechos llegando incluso a firmar un par de hojas en blanco que según él luego rellenarían con declaraciones que dejaban en limpio a los involucrados y en las que se acusaba al senador Cepeda de manipular al testigo.

Pero en sus declaraciones ante los jueces el testigo insiste en que sabía que lo iban a matar, incluso dice: “La intención mía de hablar con José Obdulio y decirle ‘Hermano, paren todo esta amenazadera si es que tienen que ver ustedes o tienen que ver otras personas’. Nunca pude hablar con el señor José Obdulio Gaviria y encargaron a una persona que me fue a visitar que era el abogado Jaime Restrepo Restrepo”.

Los registros de visitas al penal por parte de “El Patriota” existen, como existen la carta escrita a mano con la nueva versión de Areiza y en la que Coronell nota un pequeño detalle: “El número de cédula de quien firma no es correcto”. ¡Algo para pensar!

Ya imaginarán cómo ha estado el genio del senador Uribe, quien incluso se convirtió en tendencia mundial con el hashtag #UribeAsesino el día domingo posterior al asesinato y quien enérgico fue a la fiscalía a dejar claridad de que el testigo asesinado no hacía parte de los procesos que llevan los tribunales en contra de él o su familia.

El expresidente siguió enfrentado en sus redes sociales contra el periodista Coronell (lo que ya es habitual cada vez que sale una artículo en su contra). Pero, esta vez pareciera justificar la muerte de Areiza, pues en su cuenta de twitter colgó un comunicado en el que señala los vínculos del testigo asesinado con el mundo del crimen y en el que sentencia: “Areiza es un buen muerto. Si no, que lo diga Cepeda”. Es escalofriante que un expresidente se exprese de esa forma. Pareciera que estamos inmersos en esas películas de capos, mafias y ajustes de cuentas.

El segundo round se lo dedicó al periodista Yohir Akerman por su columna titulada “Duque Vs Uribe”, donde hace un recuento de la época en la que el hoy senador era el director de la Aerocivil, cargo en el que le otorgó al menos 200 licencias de vuelo al cartel de Medellín, época en la que tuvo como contradictor al entonces senador Iván Duque Márquez, padre de su actual pupilo y aspirante a presidente Iván Duque.

Es inevitable no pensar en esa cruenta trama fílmica en la que el malhechor asesina al contrincante y termina criando al hijo al que luego lo vuelve a su imagen y semejanza para que se convierta en su principal defensor y escudero. En este caso eso solo aplica en términos políticos (sería irrespetuoso acusar al expresidente sin tener pruebas).

Pero la polvareda no termina ahí, pues en las últimas horas tenemos en la emisora WRadio las declaraciones de quien fuera señalado por el difunto Areiza, Jaime Restrepo o “El Patriota” y quien confirma haberse reunido con el testigo pero que no le hizo firmar papeles en blanco, sin embargo confiesa que como antes lo había señalado Areiza, el senador José Obdulio Gaviria sí tuvo conocimiento de las reuniones y la gestión del abogado. Como si fuera poco, al ser preguntado por esta afirmación el senador José Obdulio Gaviria negó tener conocimiento de cualquier reunión, “no tengo nada que ver con Areiza”.

Esta última frase desató una tormenta en redes y medios de comunicación avivada por el mismo Jaime Restrepo donde públicamente dice en su cuenta de Twitter:

¿Es un reclamo? ¿Un grito desesperado pidiendo protección? o ¿Una inusual confesión del accionar de quienes han estado tras los asesinatos de los testigos de los casos en contra de la familia Uribe Vélez?

Por ahora, esta trama continúa.

Fuente: laorejaroja.com