Una operación policial sin precedentes sacudió Río de Janeiro este martes 28 de octubre dejando al menos 64 personas muertas y 80 detenidas en la que ya se considera la intervención más mortífera en la historia de la ciudad brasileña.

La llamada «Operación Contención» movilizó a 2.500 agentes para frenar la expansión territorial del Comando Rojo (CV), la segunda organización criminal más poderosa de Brasil.

El epicentro de la acción se concentró en los complejos de favelas de Alemao y Penha, donde residen cerca de 300.000 personas. Estos barrios funcionan como bastiones estratégicos de la CV, desde donde controlan el narcotráfico, los secuestros y las extorsiones que han convertido a sectores enteros en territorios sin ley.

Los enfrentamientos comenzaron al amanecer y se prolongaron hasta el mediodía, con intercambios de disparos de alta intensidad. Lo más alarmante fue el nivel de sofisticación mostrado por los delincuentes, quienes utilizaron drones armados para lanzar explosivos contra los uniformados, táctica que demuestra el poder de guerra de estas organizaciones.

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La violencia obligó a cerrar 45 escuelas y a desviar una docena de rutas de transporte público. En represalia, miembros de la CV aislaron al menos 15 puntos estratégicos de la ciudad con barricadas de autobuses quemados y vehículos destruidos, incluida la Avenida Brasil, arteria vital de Río.

El gobernador Claudio Castro denunció que «Río está solo en esta guerra» y criticó la falta de apoyo del gobierno federal de Luiz Inácio Lula da Silva. Incluso solicitó la intervención de las Fuerzas Armadas, solicitud que fue rechazada en tres ocasiones.

El profesor Rodríguez explica que esta zona ya había sido foco de una política de pacificación entre 2010 y 2012, previo al Mundial de Fútbol de 2014 y a los Juegos Olímpicos de 2016. Sin embargo, tras la retirada militar posolímpica, el CV recuperó el control total del territorio.

La operación buscaba capturar al capo Edgar Alves de Andrade, alias «Doca», máximo dirigente de la CV en el Complexo da Penha. Las autoridades incautaron 75 fusiles y tenían un centenar de órdenes de aprehensión contra lugartenientes de la organización.

Esta operación se produce días antes de que Brasil sea sede de la COP30 en Belém, una cumbre climática global que se realizará los días 6 y 7 de noviembre, con el presidente Lula como anfitrión.

Al menos 60 muertos y 80 capturados: megaoperativo contra el crimen organizado en Río de Janeiro

Foto tomada de las redes sociales.

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